LA PREVENCIÓN COMIENZA EN CASA: UNA ENSEÑANZA QUE PROTEGE VIDAS
La construcción de una cultura de prevención inicia en el hogar, donde los niños adquieren los primeros conocimientos, valores y hábitos que les permitirán actuar de manera segura ante situaciones de emergencia. Por ello, el Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá resalta la importancia de que los padres y acudientes incorporen la educación en prevención como parte de la formación diaria de sus hijos.
El Bombero Jorge Muriel de la Dirección de Extinción, Búsqueda y Rescate (DOEXBURE) señaló que las emergencias pueden ocurrir en cualquier momento y lugar. Sin embargo, cuando los niños conocen los riesgos que existen en su entorno y reciben orientación adecuada sobre cómo actuar, aumentan sus posibilidades de mantenerse seguros mientras reciben la asistencia de un adulto o de los organismos de respuesta.
Fomentar la prevención desde temprana edad no solo contribuye a proteger a los menores, sino que también fortalece la capacidad de respuesta de toda la familia. A través de conversaciones sencillas, prácticas periódicas y el ejemplo de los adultos, los niños pueden desarrollar habilidades que les permitan reconocer peligros, tomar decisiones seguras y colaborar durante una emergencia.
Entre las principales recomendaciones para los padres y acudientes se encuentran:
- Conversar con los niños sobre las diferentes situaciones de emergencia que pueden presentarse en el hogar, la escuela o la comunidad.
- Enseñarles a identificar riesgos comunes como incendios, fugas de gas, inundaciones, caídas de árboles, tormentas eléctricas y otros eventos que puedan afectar su seguridad.
- Explicarles qué hacer si observan humo, fuego o cualquier condición peligrosa, enfatizando la importancia de avisar de inmediato a un adulto.
- Mostrarles las rutas de evacuación y las salidas seguras de la vivienda, asegurándose de que las conozcan y puedan identificarlas fácilmente.
- Establecer un punto de encuentro familiar para utilizarlo en caso de evacuación.
- Mantener fósforos, encendedores, velas, medicamentos, productos de limpieza y materiales inflamables fuera del alcance de los menores.
- Enseñarles a no manipular tomacorrientes, extensiones eléctricas, electrodomésticos o equipos que representen algún riesgo sin la supervisión de un adulto.
- Reforzar la importancia de no esconderse durante una emergencia y de dirigirse siempre hacia un lugar seguro.
- Enseñarles a reconocer señales de seguridad, rutas de evacuación y puntos de encuentro en escuelas, centros comerciales y otros espacios públicos.
- Ayudarlos a memorizar números de emergencia, nombres completos y datos básicos de contacto de sus padres o acudientes.
- Realizar simulacros familiares periódicamente para practicar la evacuación y fortalecer la preparación de todos los integrantes del hogar.
- Promover la calma durante los ejercicios de prevención para que los niños se familiaricen con los procedimientos y sepan cómo actuar sin entrar en pánico.
- Fomentar la responsabilidad y el autocuidado mediante hábitos seguros en las actividades cotidianas.
La educación en prevención es una herramienta que salva vidas. Cada enseñanza, conversación o simulacro realizado en el hogar representa una oportunidad para preparar a los niños ante situaciones inesperadas y fortalecer la seguridad de toda la familia, agregó.
El Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá reitera que la prevención es una responsabilidad compartida y que los padres desempeñan un papel fundamental en la formación de ciudadanos conscientes, responsables y preparados para enfrentar cualquier emergencia.
La prevención comienza en casa y cada enseñanza puede marcar la diferencia cuando más se necesita.
YW
