“DIOS ME DIO OTRA OPORTUNIDAD DE VIDA”: SOBREVIVIENTE Y RESCATISTAS RELATAN HEROICO RESCATE TRAS NAUFRAGIO EN VACAMONTE
El sobreviviente del naufragio ocurrido el pasado sábado en Vacamonte, Luis Vargas, compartió un emotivo testimonio de fe, esperanza y agradecimiento hacia los rescatistas que arriesgaron sus vidas para salvarlo luego de permanecer atrapado por más de 10 horas dentro de una embarcación parcialmente hundida. “Gracias a Dios y al joven bombero que decidió entrar a buscarme, hoy estoy aquí”, expresó conmovido.
Luis recordó que todo ocurrió en cuestión de segundos mientras realizaba una inspección rutinaria dentro de la embarcación. Tras detectar una irregularidad en el flujo de agua, descendió hacia el área del lazareto para verificar la situación. Fue entonces cuando el agua ingresó violentamente y lo dejó atrapado bajo la estructura. “Todo quedó oscuro. Solo pensaba en encontrar aire y en pedirle a Dios que me ayudara”, relató.
En medio de la desesperación, el trabajador logró mantenerse con vida gracias a una pequeña burbuja de aire mientras golpeaba objetos para intentar alertar a los equipos de rescate. Horas después, una luz apareció en medio de la oscuridad. Era uno de los buzos del Benemérito Cuerpo de Bomberos. “Me dijo que no me desesperara, que iba a sacarme de ahí. Sentí un alivio enorme cuando lo vi”, recordó Luis.
El rescatista encargado de ingresar a la embarcación explicó que la operación fue extremadamente compleja debido a la contaminación por diésel, aceite, cuerdas y estructuras metálicas que dificultaban la movilidad y reducían completamente la visibilidad bajo el agua. “Pensaba en su familia y en darle una oportunidad de vida. Gracias a Dios logramos encontrarlo y traerlo de vuelta”, señaló el bombero.
Por su parte, el Subteniente Giancarlo Martínez explicó que desde tempranas horas de la mañana el personal marítimo del Benemérito Cuerpo de Bomberos fue activado para apoyar la operación en Panamá Oeste. Indicó que las maniobras de traslado y rescate requirieron máxima coordinación debido a las difíciles condiciones marítimas. “Teníamos marea baja y un naufragio dentro del puerto de Vacamonte que complicaba la maniobrabilidad de la embarcación, por lo que coordinamos con el personal marino del puerto para realizar un atraque seguro, priorizando siempre la seguridad”, detalló.
Durante la emergencia también participó personal SAMER, encargado de estabilizar al sobreviviente en el mismo sitio del rescate mediante oxigenoterapia, hidratación y monitoreo constante. Las autoridades destacaron que la operación fue resultado del trabajo en equipo, la rápida respuesta y el compromiso de cada rescatista involucrado. Hoy, esta historia se convierte en un poderoso testimonio de valentía, fe y esperanza que ha conmovido a todo el país.
dr.
