PANAMÁ BUSCA SOLUCIONES ANTE EL AUMENTO DE ABEJAS AFRICANAS Y EL RIESGO DE NUEVOS ENJAMBRES
Panamá enfrenta un desafío creciente con la presencia de abejas africanizadas, una especie que llegó al continente en la década de 1980 tras un experimento científico en Brasil y que hoy se ha expandido desde Texas hasta la Patagonia. Según el apicultor panameño Bolívar Guevara, con más de 20 años de experiencia, estas abejas se mezclaron con las especies europeas dóciles que existían en el país, dando paso a colonias mucho más agresivas y territoriales.
El especialista explicó que estos enjambres suelen instalarse en techos, cielos rasos, árboles huecos y otros espacios cercanos a viviendas, representando un peligro para las familias y comunidades. Advirtió que las abejas africanizadas reaccionan con facilidad ante olores fuertes, movimientos y la presencia humana, ya que perciben amenazas en su entorno natural. Por ello, recomendó no intentar remover colmenas por cuenta propia y contactar inmediatamente al Benemérito Cuerpo de Bomberos de Panamá, entidad capacitada para manejar y mitigar este tipo de situaciones.
Guevara señaló además que actualmente las abejas atraviesan procesos constantes de cambio de reina, lo que provoca la formación de nuevos enjambres cada dos o tres meses. Esta situación incrementa la posibilidad de que colmenas aparezcan en residencias, escuelas, fincas y áreas urbanas, aumentando el riesgo de incidentes con personas y animales domésticos.
Como parte de una posible solución a largo plazo, el apicultor hizo un llamado al Gobierno de Panamá, a los bomberos y a los productores apícolas para impulsar programas de mejoramiento genético y la introducción de razas de abejas más dóciles. “Debemos trabajar unidos para lograr un cambio que permita proteger a la población sin afectar el importante papel que cumplen las abejas en el ecosistema”, expresó Guevara desde Pocrí de Aguadulce, reiterando el llamado a la prevención y al cuidado ciudadano.
dr.

