VOCACIÓN DE SERVICIO NACIÓ DESDE LA NIÑEZ Y SE FORTALECIÓ CON EL COMPROMISO DE SERVIR A PANAMÁ.

La vocación de servicio del teniente coronel James Irving Moscoso Torrero comenzó desde su infancia, cuando observaba con admiración el trabajo que realizaban los bomberos del Cuartel Juan Antonio Guizado, en Plaza Amador. «Yo vivía frente al cuartel y veía a esos hombres uniformados, su disciplina y las actividades que realizaban. Eso llamó mi atención desde muy pequeño. Como todo niño, también soñaba con subir a la bomba y ser parte de ellos», recordó.

Aunque su deseo era ingresar a la institución desde joven, su carrera como atleta de la selección nacional de natación y waterpolo le impedía dedicar el tiempo que demandaba la formación bomberil. «Para ser bombero había que ingresar a la Academia y cumplir un proceso de aprendizaje que requería mucha dedicación. No fue hasta los 25 o 26 años cuando pude hacerlo», explicó.

Al culminar su formación, ingresó a la Quinta Compañía, donde comenzó a desempeñar funciones relacionadas con los primeros auxilios y el apoyo operativo en las emergencias. «Ayudábamos en la atención de primeros auxilios y en el acordonamiento de las áreas durante incendios y otros siniestros. Era una gran responsabilidad y una oportunidad para servir a la comunidad», señaló.

Para el teniente coronel Moscoso Torrero, la mayor satisfacción de ser bombero radica en la oportunidad de servir a los demás. «Ser bombero significa disciplina, amor por la institución y compromiso con la gente. No solo acudimos a los incendios o emergencias; también participamos en muchas obras sociales y estamos siempre dispuestos a ayudar a quienes más lo necesitan», concluyó.

bgs