SEGUNDA PARTE: UN LEGADO DE 50 AÑOS DE SERVICIO TTE. CNEL. JAMES IRVING G. MOSCOSO TORRERO
“LA VOCACIÓN DE SERVICIO NACIÓ DESDE LA NIÑEZ Y SE FORTALECIÓ CON EL COMPROMISO DE SERVIR A PANAMÁ”
Panamá, República de Panamá. Cinco décadas de servicio, sacrificio y compromiso resumen la trayectoria del teniente coronel James Irving G. Moscoso Torrero, un hombre que ha hecho del uniforme bomberil una forma de vida. Su historia no solo está marcada por las emergencias atendidas, sino también por la disciplina, el deporte y el firme propósito de servir a Panamá, inspirando con su ejemplo a las nuevas generaciones de bomberos.
Al observar las medallas obtenidas a lo largo de su carrera deportiva, recuerda que cada una representa años de esfuerzo, perseverancia y preparación. Para él, esos logros también forman parte de su vida bomberil.
“Es parte de lo que es mi vida bomberil”, expresa con orgullo mientras sostiene algunos de los reconocimientos conquistados en competencias internacionales.
Desde muy joven encontró en el deporte un complemento para su formación. Practicó natación y waterpolo, disciplinas en las que integró selecciones nacionales tanto en categorías infantiles como de adultos, convencido de que la preparación física es esencial para quienes dedican su vida al servicio.
“Siempre estuve muy ligado al deporte, porque también fortalece las condiciones físicas que obligatoriamente debe tener un bombero, al igual que un policía.”
Su pasión por el deporte lo llevó a representar a Panamá en campeonatos mundiales para policías y bomberos. Entre sus recuerdos más valiosos destaca la medalla obtenida en China, donde fue el único panameño en conquistar una presea en natación. Posteriormente, durante una competencia celebrada en Birmingham, Alabama, Estados Unidos, alcanzó uno de los mayores logros de su carrera al participar en ocho pruebas y obtener ocho medallas de oro.
Más allá de las competencias, el teniente coronel Moscoso Torrero asegura que el deporte le enseñó valores que también son indispensables en la labor bomberil: disciplina, constancia, trabajo en equipo y compromiso.
“Para ser bombero hay que sacrificarse. Es una carrera de entrega y de servicio a los demás.”
Con la satisfacción del deber cumplido y próximo a cumplir 75 años de edad, mantiene intacto su deseo de seguir contribuyendo al Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá. Aunque reconoce que las exigencias operativas ya no son las mismas, considera que la experiencia también salva vidas cuando se comparte con las nuevas generaciones.
“Me siento contento de haber pertenecido a una institución dedicada a ayudar al prójimo. Todavía me siento útil. Quizás ya no pueda realizar todas las actividades operativas, pero los bomberos podemos servir de muchas maneras. Mientras pueda seguir aportando con ideas y experiencia, lo haré con mucho gusto.”
La historia del teniente coronel James Irving G. Moscoso Torrero demuestra que la vocación de servicio no conoce límites de tiempo ni de edad. Después de 50 años de servicio, continúa siendo ejemplo de disciplina, humildad y compromiso, recordando que el verdadero legado de un bombero no se mide por las medallas obtenidas, sino por las vidas que ha servido y por la inspiración que deja a quienes continúan el camino.
bgs
