ROCIADORES AUTOMÁTICOS: SISTEMA CLAVE PARA CONTROLAR INCENDIOS EN SUS PRIMERAS ETAPAS

Los sistemas de rociadores automáticos se mantienen como una de las herramientas más eficaces para el control de incendios en edificaciones, al permitir la supresión o contención del fuego en sus primeras etapas, reduciendo significativamente los riesgos para las personas y los daños a la infraestructura.

De acuerdo con el Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá, estos sistemas forman parte de las medidas activas de protección contra incendios exigidas en determinadas ocupaciones, conforme a las normativas adoptadas por la institución para fortalecer la seguridad en edificios residenciales, comerciales e industriales.

Los sistemas de rociadores son diseñados bajo estándares internacionales como la NFPA 13, emitida por la National Fire Protection Association, normativa que establece los criterios técnicos para su instalación y funcionamiento, y que es adoptada como referencia en la República de Panamá.

Estos dispositivos se activan de forma individual cuando detectan altas temperaturas generadas por un incendio. Al alcanzar el nivel de calor establecido, el elemento sensor —generalmente un bulbo de vidrio o fusible metálico— se rompe por la expansión térmica, liberando agua directamente sobre el foco del fuego para controlar o suprimir su propagación.

El mayor Félix Robertson, jefe nacional de Sistemas Especiales de la Dirección Nacional de Seguridad, Prevención e Investigación de Incendios (DINASEPI), explicó que este tipo de tecnología permite una respuesta inmediata ante el inicio de un incendio.

“Los sistemas de rociadores automáticos tienen la capacidad de controlar o incluso suprimir un incendio en su fase inicial, lo que reduce considerablemente los riesgos para los ocupantes y los daños a las estructuras”, indicó Robertson.

Las autoridades también recuerdan que, una vez instalados, estos sistemas deben recibir mantenimiento periódico conforme a las normas técnicas y a las recomendaciones del fabricante, lo que incluye la verificación de presión, válvulas de control y sistemas de alarma.

Asimismo, advirtieron que los rociadores no deben ser obstruidos, cubiertos ni modificados, ya que cualquier alteración puede afectar su funcionamiento y comprometer la seguridad de los ocupantes del inmueble.

El Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá reiteró que la inspección, mantenimiento y certificación de estos sistemas debe ser realizada únicamente por empresas debidamente registradas ante la Dirección Nacional de Seguridad, Prevención e Investigación de Incendios, las cuales deben contar con la resolución oficial que las autoriza para ejecutar este tipo de trabajos.

YW