PANAMÁ BAJO RADIACIÓN UV EXTREMA: AUTORIDADES ALERTAN SOBRE RIESGO ELEVADO DE CÁNCER DE PIEL
Panamá enfrenta niveles de radiación ultravioleta (UV) que representan un riesgo real y constante para la salud pública. Durante la temporada seca, el índice UV puede oscilar entre 10 y 14, categorías clasificadas como “muy altas” y “extremas”, lo que implica una alta probabilidad de daño cutáneo en pocos minutos de exposición sin protección.
Emanuel Velázquez, meteorólogo del **Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá** (IMHPA), explicó que la radiación UV es una forma de energía invisible proveniente del sol y constituye la principal causa de quemaduras solares, envejecimiento prematuro de la piel y, en casos más severos, cáncer de piel.
Un riesgo silencioso pero acumulativo. El cáncer de piel se origina por el crecimiento anormal y descontrolado de las células cutáneas, consecuencia del daño acumulado en el ADN, principalmente por la exposición prolongada a la radiación ultravioleta. También influyen factores genéticos y el uso de cámaras de bronceado.
Aunque cualquier persona puede desarrollarlo, el riesgo aumenta significativamente cuando no se adoptan medidas de protección diaria. “La piel tiene memoria; el daño solar es progresivo y acumulativo”, advierten los especialistas.
Entre las señales de alerta destacan:
* Lunares que cambian de tamaño, forma o color.
* Aparición de nuevas manchas.
* Llagas que no cicatrizan.
* Zonas enrojecidas o escamosas, especialmente en rostro, brazos y piernas.
La detección temprana permite tratamientos más eficaces y mayores probabilidades de recuperación.
Medidas urgentes de protección
Los expertos recomiendan el uso diario de protector solar con factor de protección solar (FPS) 50 o superior, adecuado al tipo de piel, y reaplicarlo cada dos horas, especialmente si hay sudoración o contacto con agua.
Además, aconsejan:
* Utilizar sombreros de ala ancha y lentes con filtro UV.
* Vestir ropa de manga larga o con protección solar.
* Evitar la exposición directa entre las 10:00 a.m. y las 4:00 p.m., cuando la radiación alcanza su punto máximo.
Si bien la exposición moderada al sol favorece la producción de vitamina D, necesaria para la salud ósea y el sistema inmunológico, debe realizarse con responsabilidad y en horarios de menor intensidad.
Yeilyn Miranda, de la Dirección Nacional de SAMER, reiteró que la prevención, la educación y la protección diaria son las herramientas más efectivas para reducir el riesgo de cáncer de piel en la población panameña.
Protegerse no es opcional: es una decisión que puede marcar la diferencia entre la salud y la enfermedad.
dr.
