UNA VIDA ENTRE SIRENAS Y PLANOS: EL LEGADO BOMBERIL DE TOMÁS GERARDO DUQUE
En el Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá hay apellidos que no solo identifican a una familia, sino que representan historia, compromiso y vocación de servicio. Uno de ellos es Duque.
El coronel Tomás Gerardo Duque Villarreal encarna una herencia bomberil construida sobre el honor y la entrega al país. Su historia comenzó a los 19 años, cuando en 1946 ingresó como aspirante, impulsado por el ejemplo familiar y el deseo de servir. Dos años después, en 1948, recibió su alta oficial, consolidando una trayectoria marcada por disciplina y liderazgo.
Pero su aporte trascendió las emergencias. Formado como ingeniero en la Universidad de Purdue, puso sus conocimientos técnicos al servicio de la institución. Participó voluntariamente en el diseño estructural de varias estaciones bomberiles, combinando la precisión de la ingeniería con el espíritu solidario del bombero.
Mientras atendía llamados de emergencia, también ayudaba a levantar las estructuras que hoy protegen comunidades enteras. Su vida fue un puente entre la vocación operativa y el desarrollo institucional.
Hablar del coronel Duque es hablar de una generación que entendió el servicio como un deber permanente. Su legado forma parte de la memoria histórica del Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá y de la tradición de familias que han hecho del uniforme una herencia de honor.
Porque hay historias que no se apagan. Se convierten en ejemplo.
RS
