“PESCAO”: CUANDO LOS BOMBEROS ENCENDIERON EL CARNAVAL PANAMEÑO
Entre mascaradas, comparsas y chorros de agua, el Carnaval panameño de 1919 fue testigo del nacimiento de una de las piezas musicales más emblemáticas de la fiesta popular: Pescao. Su origen está íntimamente ligado a la Banda de Música del Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá, dirigida en aquel entonces por el maestro Máximo Herculano Arrates Boza, conocido como “Chichito”.
La historia cuenta que, durante un ensayo realizado en el parque de Santa Ana, la banda interpretaba la canción La Reina Roja, compuesta para acompañar los desfiles carnavalescos. Justo en el momento en que la melodía hacía una pausa para el coro —“¡que viva la reina roja!”— un vendedor ambulante irrumpió con su pregón característico: “¡Pescaoooo!”, entonado de manera espontánea en Do Mayor, la misma tonalidad en la que tocaban los músicos.
La coincidencia no pasó desapercibida. El maestro y los integrantes de la banda identificaron de inmediato el valor musical del momento, dando origen a una melodía que trascendería aquel ensayo fortuito para convertirse en un símbolo sonoro del Carnaval panameño.
Este episodio histórico demuestra que la misión del Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá va más allá de la atención de emergencias. A lo largo de su trayectoria, la institución también ha contribuido al fortalecimiento de la identidad cultural del país, dejando una huella indeleble en la vida social y festiva de Panamá.
Pescao no solo hizo bailar a generaciones: es testimonio vivo de cómo los bomberos, con disciplina, talento y cercanía con el pueblo, han sabido custodiar no solo la seguridad, sino también el alma cultural de la nación.
RS
