TOMÁS GERARDO DUQUE: HERENCIA BOMBERIL Y VOCACIÓN DE SERVICIO AL PAÍS
La historia del Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá ha sido forjada por familias que hicieron del servicio a la patria una vocación de vida. Entre ellas destaca la familia Duque, cuyo legado bomberil se extiende por generaciones y encuentra en el coronel Tomás Gerardo Duque Villarreal una de sus figuras más representativas.
Tomás Gerardo Duque inició su vida bomberil a los 19 años, al ingresar como aspirante en 1946, y recibió su alta oficial en diciembre de 1948. Su vocación estuvo marcada por una profunda herencia familiar: su abuelo, José Gabriel Duque Amaro, fue organizador del Cuerpo de Bomberos de Panamá en 1887 y comandante, primer jefe, entre 1903 y 1912; su tío, Tomás Gabriel Duque, fue comandante, tercer jefe y fundador de la Caja de Auxilios José Gabriel Duque; y su padre también formó parte de la institución, consolidando una tradición familiar al servicio del país.
Nacido el 28 de agosto de 1927, Tomás Gerardo Duque estudió Ingeniería en la Universidad de Purdue, en los Estados Unidos. Al regresar a Panamá, ofreció de manera voluntaria sus servicios profesionales al Cuerpo de Bomberos, aportando al diseño estructural de varias estaciones bomberiles. Su carrera fue ascendente: en 1962 se desempeñaba como subteniente en la Compañía No. 1; en 1970 alcanzó el grado de capitán como ingeniero del Cuerpo de Bomberos; y en abril de 1980 fue ascendido a mayor.
Más allá de su aporte técnico, el coronel Tomás Gerardo Duque también enfrentó los riesgos propios de la labor bomberil, participando activamente en la extinción de incendios tanto por llamado oficial como de manera voluntaria. Su vida y obra reflejan la continuidad de una herencia bomberil basada en la filantropía, el valor y el servicio desinteresado, dejando un legado que forma parte de la memoria histórica del Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá.
dr.

